Historia

Los orígenes de Córdoba se pierden en el tiempo. Su situación cercana al río y la riqueza de las tierras de la campiña la configuraron como lugar idóneo para las primeras ocupaciones prehistóricas.
Fue a mediados del siglo II a.C. cuando un general llamado Claudio Marcelo, funda Corduba, erigiéndose desde este mismo momento como capital de la Hispania Ulterior. Años prósperos fueron los de la República, truncados por la victoria cesariana en la batalla de Munda, al tomar la ciudad partido por el bando pompeyano. Tras los primeros años de declive imperial, el César Augusto restituye el merecido estatus de esta zona reservando sus tierras a los mejores veteranos de sus tropas, otorgándole el título de Colonia Patricia.

Córdoba vive, bajo dominio romano, una intensa monumentalidad y enriquecimiento de su infraestructura pública. Sin duda se mantuvo un gran movimiento comercial y cultural, muestra de ello son los dos foros, el colonial y el provincial, que acogía la ciudad. Se levantan grandes edificios, como el recientemente descubierto anfiteatro máximo, grandiosos templos, caso del situado en la calle Claudio Marcelo y se adornan las calles con excelsas esculturas.

En época islámica los primeros gobernadores de la Qurtuba islámica ya la constituyeron como centro administrativo de las tierras conquistadas. Pero será con Abd al-Rahman III cuando Córdoba cobre un total protagonismo. En el año 929 es proclamada capital del califato independiente de Damasco, siendo sede religiosa, política y administrativa de todo el reino islámico occidental. En junio de 1236, las tropas de Fernando III el Santo llegan a las puertas de la ciudad.

Entre 1366 y 1369 tiene lugar la guerra civil que enfrenta a los partidarios de Pedro I el Cruel y a los de su hermano bastardo Enrique de Trastámara. En 1349 Córdoba sucumbe ante la Peste Negra, hecho que se repetirá quince años después. Los inmensos índices de mortandad, la falta de alimentos y dinero someten a la ciudad en una gran crisis tanto económica como social.

Será a mediados del siglo xx cuando Córdoba recupere parte del esplendor e importancia perdidos en el pasado. El crecimiento de la población y la economía, así como la creación de la Universidad, enriquecen artística y culturalmente la ciudad. Se proyectan nuevos edificios y la Córdoba cosmopolita se siente preparada para convivir con su patrimonio histórico. En 1994 se produce la declaración de su Centro Histórico como Patrimonio de la Humanidad y en 2012 la de la Fiesta de los Patios, constituyendo un orgullo de toda la ciudadanía, concienciada en la conservación y difusión de nuestra Historia.